Mientras anudaba el último hilo que sujetaría la marioneta del lobo, el viejo titiritero sonrió satisfecho, dio un ligero tirón y el lobo saltó alegremente con los dientes afilados saliendo de su boca.
La función estaría lista pronto con todos sus personajes: la niña que lo sabía todo, el hombre que lo ignoraba por completo, el loco bufón saltarín, el rey destronado, el cortesano traidor y los revolucionarios de pacotilla y sus conjuras necias, las chicas risueñas por cualquier cosa, el pintor de corte que todo observaba pero nada revelaba en sus pinturas, la muchedumbre que se convertiría fácilmente en turba furiosa, los leñadores con sus hachas asesinas...
Sí todo estaba en orden, la orquesta sonaría y todos bailarían en el baile de locos que es el mundo, hasta que el momento cumbre de la obra una chica con una capucha roja se dirigiría a un lobo ajeno a todo y le diría con sonrisa lobuna ¿Danzarías junto a mí, mi pequeña fiera?
Mientras clavaba nuevamente la azada en el suelo se detuvo un instante, miró hacia el bosque cercano y notó una brisa suave que aspiró con fruición. Se acercaba la primavera, tras un tiempo arando y fertilizando brotaría la cosecha. Atrás dejó el ordenador, el trabajo, los amigos, la pena, la ciudad. Pronto anochecería y haría la cena. Su tierra era fértil, daría para vivir...Si fuera tan fácil hacer brotar nuevos recuerdos...
Y la vida cual
arroyelo inocente baja de la montaña.En su curso rocas inesperadas,árboles
caídos la detenían o desviaban.A veces se secaba antes de sumarse a otras y
encontrar ríos más anchos,lagunas,quizá un mar tranquilo.En ocasiones todo
dependía de la estación lluviosa o quizá del deshielo primaveral.Pero la
gravedad empuja hacia abajo...y el agua está siempre inquieta,viva,contenida
hasta que deja de estarlo...
La ciudad perdida se
complace en hundirse cada día un poco más y dejar que las arenas del desierto
la oculten de los ojos fatigados del viajero.Sin embargo éste tiene un plan
secreto y un mapa escrito en las estrellas que se limita a seguir...Algún día
recorrerá sus calles con calma y se deleitará con sus tesoros ocultos,una
corona ceñirá su sien y un cetro de emperador sostendrá entre sus manos
satisfechas.
Y aún quedan bosques
oscuros, selvas en las que las sombras y el brillo de estrellas salvajes que
iluminan la Luna, crean mitos y leyendas, licántropos y vampiros que secuestran
voluntades y condenan almas a vidas de tormento y sed eterna...Y el viento,
testigo de todo, cuenta sus historias a campesinos asustados junto al fuego del
hogar.
El sueño que tengo y
el sueño que me posee tristemente no son el mismo...
Sí ya sé que mi vida
tendría que haber sido o ser distinta, pero ¿sabes? a veces me gusta escribir a
mí mis propios renglones...aunque no se me entienda la letra.